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martes, 30 de noviembre de 2010
B.I.G. Notorious
Se podría llegar a considerar al biopic musical, al que pertenece Notorious, como una tendencia que ha ido ganando fuerza en los últimos años. Hemos visto como James Mangold dibujaba su particular retrato sobre la atormentada vida de Johnny Cash con En la cuerda floja, Corbijin hacía lo propio en un blanco y negro estilizado para presentarnos la compleja vida de Ian Curtis, líder de Joy Division. Por otro lado Kevin Spacey se decidía a ponerse detrás (además de delante) las cámaras para llevar al cine la vida del crooner Bobby Darin en Beyond the Sea. Incluso, si me apuran, Gus Van Sant aportaba su particular visión sobre los últimos días de Kurt Cobain, en Last Days.
Ante este panorama, era sólo cuestión de tiempo que la industria del cine se fijará en el rap y sus artistas, como demuestra Notorious. Quizás suene extraño que un género musical entre comillas reciente (más de 30 años), pueda atesorar historias con jugo, pero nada de esto resulta, cuando el filme se centra en el rapero The Notorious B.I.G (AKA Biggie Smalls), un chico de un barrio humilde de Nueva York que llegó a la cima del hip-hop a un ritmo vertiginoso, pero que acabó esparciendo sus sesos en el duro asfalto de Los Ángeles, con tan sólo 24 años a sus espaldas.
Básicamente esto es lo que explica la película Notorious, dirigida por George Tillman Jr. (Hombres de honor). El filme se estrena en carteleras españolas este viernes, y más allá del respaldo de los aficionados a este estilo de música, poca gente deparará su atención en la obra. Y no es algo que me quité el sueño, pero creo que Notorious ofrece más de lo que a priori pueda parecer.
En su primera fase, la cinta de Tillman se mueve por todos los convencionalismos clásicos del biopic, con la clásica trama de chico de barrio humilde metido en el tráfico de droga que logra salir adelante con la música, y no sólo eso, sino que llega a lo más alto de la industria musical. Estaríamos hablando del típico biopic sin más interés que el de la propia vida de su sujeto, si no fuera por el rumbo que cobra el filme al estallar la lucha de dimensiones estatales entre Biggie y otro rapero ídolo de massas, Tupac Shakur. Para los que desconozcáis la historia y resumiendo en pocas líneas, Tupac y Biggie eran las cabezas visibles del gangsta rap, artistas que venían de la calle, hablaban de la droga y la violencia en sus letras y cosecharon el éxito con su rap crudo y directo. En ese marco nació una disputa entre los dos artistas y sus discográficas que alcanzó tal dimensión, que EEUU se dividía entre los partidarios del rap de la Costa Oeste (Tupac), y los de la Costa Este (representado por Nototrious B.I.G). El enfrentamiento se agravó con el asesinato de Tupac en Las vegas en 1996. La mayoría responsabilizó a The Notorious, el cuál caería abatido en similares circunstancias, en 1997. La película despelleja muy bien toda la evolución y el recrudecimiento de la relación entre los dos artistas, y cómo la situación se va complicando sin que se pueda ya controlar. La obra de Tillman se la puede tildar de partidista a favor de la versión The Notorious, ya que el productor y el asesor es el mismo Puff Daddy, el cuál, además de ser el ex de Jennifer Lopez, era el jefe del sello de Biggie Smalls, la discográfica Bad Boy. Si de verdad quiere una visión más objetiva de la rivalidad y de los detalles que se esconden en las muertes de ambos artistas, les recomiendo el documental que filmó Nick Broomfield, titulado Biggie & Tupac.
Volviendo al filme en sí, su director ha optado por una puesta en escena donde prima el exceso y la exuberancia, que no desencaja para nada con el tono ni la temática del filme. Los movimientos de cámarason constantes, el ritmo picado, y el brillo es cegador en sus imágenes. Es un estilo que se refleja en los videoclips de la mayoría de raperos y en su estilo de vida, donde la opulencia y aparentar hasta extremos que rozan el ridículo son signos de triunfo. Por lo tanto, desde el punto de vista de un servidor, creo que su inclusión en el filme es un acierto estético a pesar del empache visual que provoca.
Menos discutible es otra de las virtudes del filme y del director de casting, el haber conseguido reunir un reparto de rostros desconocidos que son espejos de todos los personajes reales que pueblan la cinta. Empezando por Jamal Woolard en el papel del voluminoso y enorme Notorious B.I.G, y siguiendo por los actores que clavan los personajes de Tupac o Puff Daddy. Mención aparte merece una Angela Basset que parece haber hecho un pacto con el diablo, en su papel de la madre sufridora del rey de la Costa Este.
Sin duda el punto más negativo, surge de la decisión tomada por la distribuidora en nuestro país de no traducir las excelentes letras del cantante de Brooklyn en sus diversos números musicales.
Notorious es un filme entretenido, que muestra de una forma quizás demasiado esquemática el devenir de una estrella del rap y su salto a la fama, pero que tiene ese reverso oscuro de la historia del enfrentamiento con Tupac que le ayuda a sumar puntos a su conjunto.
OPINIÓN PERSONAL:
Trata de un niño pequeño que quiere hacer Rap pero al hacerse mas mayor mas o menos a los 16 - 17 se mete en los Trapicheos de barrio con drogas y mas cosas para ganar dinero y comprar cosas como pistolas, ropa y droga para vender. A medida que se va haciendo mayor le meten en la carcel por culpa de la Calle y sus trapis, entonces cuando sale vuelve a las andadas y le vuelven a coger, pero su amigo se dio culpable para que no le volvieran a meter en la cárcel por que Notorious tenia una hija que cuidar y a medida que pasaba el tiempo empezó a rapear y dejo las cosas de la calle, se divorció de su esposa, se busco una mas guapa 90 60 90 para su carrera nueva de famoso y triunfo pero luego mataron a su amigo 2pac y pensaron que fue el entonces lo criticaron y se empezaron a llevar mal el este y el oeste y al tiempo mataron a Notorious
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